INTERNA REALIDAD
El rítmico movimiento de tú cuerpo sobre el mio
hacen de la belleza el ideal del mundo
la danza del avivamiento sublime del amor
materializan el deseo de la contemplación permanente.
La armonía musical de ellas esta en ti.
¡Oh mujer! no te diluyas en el tiempo
espérame ahora que estoy despierto...
y despierto, miro y no te encuentro.
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